Mantenimiento de compresores
El mantenimiento de un compresor no se mide en meses, sino en horas de funcionamiento y en las condiciones de la nave. El mismo equipo necesita intervalos distintos en un taller de mecanizado y en una carpintería llena de polvo.
Mantenimiento preventivo
Es el que se planifica: sustituir elementos de desgaste antes de que fallen y revisar el estado general del equipo y de su entorno. Sobre un compresor de tornillo lubricado, un preventivo completo incluye:
- Sustitución de filtro de aire, filtro de aceite y separador aire-aceite según intervalo y estado real.
- Cambio de aceite con el especificado para el equipo, o un equivalente homologado indicado expresamente en el parte.
- Limpieza de refrigeradores y radiadores, que es donde más se nota el ambiente de la nave.
- Revisión de correas, tensión y acoplamiento.
- Comprobación de la válvula de admisión y del sistema de regulación.
- Verificación de purgas de condensados y del secador.
- Revisión de temperaturas, presiones de trabajo y consumo eléctrico.
- Lectura de horas y planificación de la siguiente intervención.
Los intervalos del fabricante son el punto de partida, no la última palabra. Lo que se encuentra en cada visita ajusta el plan hacia arriba o hacia abajo.
Mantenimiento correctivo
Es la intervención que se hace cuando algo ya ha fallado. No se puede eliminar del todo —los componentes fallan—, pero un buen preventivo lo convierte en excepcional en lugar de rutinario.
La diferencia práctica es doble: el correctivo se paga siempre más caro, porque incluye el coste de la parada de producción, y suele producirse en el peor momento. Detalle en reparación de compresores.
Cuando aparece un correctivo en un equipo bajo plan preventivo, revisamos el plan: una avería repetida indica que el intervalo o el modo de trabajo no eran los adecuados.
¿Sabe cuántas horas lleva su compresor? Es el dato que determina qué toca cambiar y cuándo. Si no lo tiene a mano, lo miramos en la primera visita.
Qué determina realmente el intervalo
Cuatro factores, ninguno de los cuales aparece en el calendario:
| Factor | Efecto sobre el plan |
|---|---|
| Horas reales de funcionamiento | Es la referencia principal. Un equipo a tres turnos acumula horas mucho antes que uno a un turno. |
| Limpieza del aire aspirado | En naves con polvo en suspensión —madera, granito, fundición— el filtro de aire se satura muy por delante del intervalo teórico. |
| Temperatura y ventilación de la sala | Una sala caliente degrada el aceite antes y acorta la vida del separador. |
| Régimen de carga | Un equipo que trabaja siempre al límite envejece más rápido que uno holgado. |
Por eso un plan copiado del manual sin mirar la planta acaba siendo insuficiente en unos casos y excesivo en otros.
Más allá del compresor
Un plan de mantenimiento que sólo mira el compresor deja fuera la mitad de los problemas. Conviene incluir:
- Secador: un secador que no seca deja pasar agua a toda la red y a los equipos de uso.
- Filtros de línea, cuyos cartuchos aumentan la pérdida de carga a medida que se saturan, encareciendo el aire sin que nadie lo note.
- Purgas de condensados, que fallan a menudo en el sentido peor: quedándose abiertas y perdiendo aire de forma continua.
- Depósitos y equipos a presión, con sus revisiones documentales (legalización).
- Estado de la red y control periódico de fugas.
Qué obtiene
- Plan ajustado a su instalación. Basado en horas reales y en las condiciones de su nave, no en un calendario genérico.
- Menos paradas imprevistas. Sustituir antes del fallo cuesta bastante menos que reparar con la planta parada.
- Histórico documentado. Cada visita queda registrada, lo que permite anticipar la siguiente sustitución.
- Toda la instalación. Compresor, secador, filtros, purgas y red dentro del mismo plan.
Dónde se aplica
Sectores en los que este servicio resuelve un problema concreto:
Hablar con un técnico
Si prefiere explicarlo por teléfono, llame y describa el equipo y el síntoma. Es la vía más rápida para orientar una avería.
Servicios relacionados
Dónde prestamos este servicio
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que hacer el mantenimiento?
Se cuenta en horas de funcionamiento, no en meses. El manual del equipo fija los intervalos de referencia para cada elemento, y esos son el punto de partida.
A partir de ahí, el ambiente de la nave y el régimen de carga pueden acortarlos de forma notable. El plan se ajusta con lo que se encuentra en cada visita.
¿Qué pasa si no hago el mantenimiento?
Al principio, nada visible. Después, mayor consumo eléctrico por filtros y separador saturados, agua y aceite llegando a la red, y finalmente una avería que obliga a parar en el peor momento.
El coste no es el del mantenimiento evitado: es el de la parada de producción más la reparación.
¿Puedo hacer yo el mantenimiento básico?
Las comprobaciones diarias sí, y conviene que se hagan: nivel de aceite, temperatura de descarga, presión de trabajo, funcionamiento de las purgas y limpieza exterior del radiador.
La sustitución de separador, el cambio de aceite y las intervenciones en el circuito de presión requieren procedimiento y despresurización segura. Ahí es mejor no improvisar.
¿Es lo mismo un mantenimiento que un contrato?
No. Un mantenimiento puede ser una intervención puntual. Un contrato establece de antemano las visitas, el alcance, los repuestos incluidos y las condiciones de atención ante una avería.
La ventaja del contrato es que el plan deja de depender de que alguien se acuerde.
Solicitar mantenimiento
Hablar con un técnico
Si prefiere explicarlo por teléfono, llame y describa el equipo y el síntoma. Es la vía más rápida para orientar una avería.
¿Necesita resolver un problema de aire comprimido?
Cuéntenos qué equipo tiene y qué le está pasando. Le respondemos con una propuesta concreta, no con un catálogo.