Aire comprimido para fundición
Una fundición combina las tres condiciones que peor lleva un compresor: polvo en suspensión, temperatura ambiente alta y demanda de caudal elevada. El mantenimiento genérico no funciona aquí.
Exigencias típicas
- Aspiración de aire limpio y fresco
- Ventilación reforzada de la sala
- Intervalos de mantenimiento acortados
- Caudal alto en moldeo y sopletes
Temperatura: el enemigo silencioso
Un compresor que aspira aire caliente rinde menos y degrada el aceite antes. En una fundición, donde la temperatura ambiente ya es elevada, ubicar la sala de compresores en el sitio equivocado condena la instalación desde el primer día.
Las dos correcciones que más efecto tienen son también las más sencillas:
- Llevar la aspiración a un punto exterior fresco y limpio, en lugar de tomar el aire de dentro de la nave.
- Reforzar la ventilación de la sala, con entrada de aire fresco y salida del aire caliente que expulsa el propio equipo.
Ambas se resuelven mejor en el diseño de la instalación que a posteriori.
Polvo y mantenimiento
El polvo de arena y de materia prima satura el filtro de aspiración y obstruye los refrigeradores a un ritmo que no tiene nada que ver con el previsto en el manual.
El plan de mantenimiento debe partir de lo que se encuentra en cada visita, no de un calendario. En instalaciones así es habitual acabar con intervalos bastante más cortos que los teóricos, y eso no es un sobrecoste: es lo que evita la sustitución prematura del elemento compresor.
Por otro lado, el calor residual del compresor es aquí especialmente aprovechable si existe demanda cercana. Se valora en la auditoría energética.
Cada proceso tiene su exigencia. Cuéntenos qué fabrica y qué le pide al aire comprimido, y le proponemos la configuración adecuada.
Hablar con un técnico
Si prefiere explicarlo por teléfono, llame y describa el equipo y el síntoma. Es la vía más rápida para orientar una avería.
Preguntas frecuentes
El compresor se para por temperatura todos los veranos. ¿Hay solución?
Casi siempre, y rara vez pasa por cambiar el equipo. Lo primero es revisar de dónde toma el aire y cómo se ventila la sala.
Un compresor que aspira aire caliente de la propia nave trabaja al límite en cuanto sube la temperatura exterior. Reubicar la toma suele resolverlo.
¿Merece la pena recuperar el calor del compresor?
Depende de si hay una demanda de calor cercana y coincidente en el tiempo con el funcionamiento del equipo. Si la hay, es de las medidas con mejor retorno.
Se cuantifica en la auditoría, con el consumo real medido.
Consultar para su proceso
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¿Necesita resolver un problema de aire comprimido?
Cuéntenos qué equipo tiene y qué le está pasando. Le respondemos con una propuesta concreta, no con un catálogo.