Cuando se presupuesta una red de aire comprimido, la comparación suele hacerse por precio de material y metro lineal. Es la forma más rápida de tomar una mala decisión.
Porque el material determina otras tres cosas que se pagan después: la mano de obra de montaje, la pérdida de carga durante toda la vida de la instalación y lo que costará cada modificación futura.
El coste que no aparece en el presupuesto
Una red de acero al carbono se oxida por dentro. No es un defecto: es lo que hace el acero en contacto con aire húmedo.
Las consecuencias aparecen despacio y por eso rara vez se atribuyen a la tubería:
- La sección efectiva se reduce a medida que crece la capa de óxido, y con ella aumenta la pérdida de carga. La planta necesita cada año un poco más de presión para lo mismo.
- Se desprenden partículas que viajan hasta el punto de uso, saturan filtros y dañan neumática y equipos de proceso.
- Cada modificación es una obra: cortar, roscar o soldar, con tiempo de parada y con la posibilidad de introducir más suciedad en el circuito.
Ese tercer punto es el más subestimado. Una planta industrial modifica su layout con frecuencia, y una red que se modifica mal acaba condicionando decisiones de producción.
Comparativa de materiales
| Aluminio | Acero inoxidable | Acero al carbono | |
|---|---|---|---|
| Interior | Liso, no se oxida | Liso, resistente a la corrosión | Se oxida con el tiempo |
| Pérdida de carga | Muy baja y estable | Muy baja y estable | Baja al principio, creciente después |
| Montaje | Conexión mecánica, rápido | Lento, requiere soldadura cualificada | Lento: roscado o soldadura |
| Modificaciones | Desmontable y ampliable | Costosas | Costosas |
| Coste de material | Medio | Alto | Bajo |
| Coste instalado | Competitivo por la mano de obra | Alto | Medio |
| Aporta contaminación | No | No | Sí, con el tiempo |
Antes de decidir el material, mida la red actual. La caída de presión entre el compresor y el punto más exigente dice si hace falta sustituir o sólo ampliar un tramo.
Por qué el aluminio se ha impuesto en instalación nueva
No es por el material en sí, es por el sistema. Los sistemas de aluminio para aire comprimido se montan por conexión mecánica, sin soldadura ni roscado.
Eso tiene tres efectos prácticos que compensan un precio de material superior al del acero:
- Mano de obra mucho menor, lo que reduce el coste instalado y acorta el tiempo de montaje en planta.
- Modificaciones sencillas. Añadir una derivación para una máquina nueva deja de ser una obra y pasa a ser un trabajo de una mañana. En una planta que cambia de layout, esto se agradece durante años.
- Interior estable. No se oxida, así que la pérdida de carga del año veinte se parece a la del año uno.
Es además ligero, lo que simplifica el soportado en naves con altura.
Cuándo hace falta acero inoxidable
Cuando el aire toca el producto y el proceso no admite riesgo: alimentación en contacto directo, farmacia, aplicaciones sanitarias y determinados procesos de electrónica.
Pero conviene un matiz que ahorra bastante dinero: casi nunca hace falta inoxidable en toda la planta.
Lo habitual y sensato es una red general en aluminio y el tramo final que alimenta el proceso crítico en inoxidable. Se obtiene la calidad donde se necesita sin multiplicar el coste de toda la instalación.
Es el mismo criterio que se aplica al secado y a la filtración: tratar la línea, no la fábrica.
Mezclar materiales: se puede
Es una duda muy frecuente: «tengo una red de acero, ¿puedo ampliar en aluminio?».
Sí. Existen accesorios de transición y no hay ningún problema técnico en combinar ambos materiales. Es una situación habitual.
Lo que sí conviene valorar es el estado interior del acero existente. Si está oxidado, seguirá aportando partículas a la parte nueva, y usted habrá pagado una ampliación limpia alimentada por una tubería sucia.
En ese caso puede tener más sentido sustituir también el tramo principal, o al menos instalar filtración a la entrada de la parte nueva. Se decide mirando el interior de la tubería, no suponiendo.