Aire comprimido para el sector naval
Chorreado, calderería, soldadura y pintura comparten un perfil de consumo brutal: picos muy altos, muy largos y con aire que debe llegar seco. Es de los usos más exigentes que existen.
Exigencias típicas
- Caudal alto y sostenido en chorreado
- Aire seco para abrasivo y pintura
- Acumulación dimensionada para picos
- Resistencia a ambiente salino
Chorreado: el consumo que lo condiciona todo
El chorreado y el granallado son de las aplicaciones que más aire consumen, y además lo hacen de forma sostenida durante horas. Una instalación dimensionada para el consumo medio del taller se queda corta en cuanto arranca una campaña.
Y hay un requisito que se pasa por alto con frecuencia: el aire debe llegar seco. La humedad apelmaza el abrasivo, atasca la boquilla y deja restos sobre la superficie tratada que después dan problemas en la pintura.
En un entorno como el litoral gallego, con humedad ambiental alta, revisar el secador y las purgas antes de una campaña de chorreado evita bastantes disgustos.
Trabajo a pie de buque
Cuando el trabajo se hace fuera del taller, aparecen dos factores que no suelen contemplarse al dimensionar:
- Mangueras largas. La caída de presión en decenas de metros de manguera es considerable, y la presión útil en la herramienta puede ser muy inferior a la de la red.
- Condiciones de acceso. Los recintos portuarios y los astilleros tienen requisitos propios de acceso y de prevención que hay que coordinar con antelación.
Ambos se resuelven planificando, no improvisando el día del trabajo.
El ambiente salino, además, acelera la corrosión exterior de los equipos y la oxidación interior de las redes de acero al carbono, lo que conviene tener en cuenta al elegir material de red.
Cada proceso tiene su exigencia. Cuéntenos qué fabrica y qué le pide al aire comprimido, y le proponemos la configuración adecuada.
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Si prefiere explicarlo por teléfono, llame y describa el equipo y el síntoma. Es la vía más rápida para orientar una avería.
Preguntas frecuentes
¿Qué caudal hace falta para chorrear?
Depende del diámetro de boquilla y de la presión de trabajo, y es bastante más de lo que la mayoría de los talleres estima. Es un consumo que suele exigir dimensionar específicamente para él.
Conviene calcularlo con los datos del equipo de chorreado antes de decidir, no después de comprobar que la presión no aguanta.
¿El aire de chorreado necesita secado?
Sí. La humedad apelmaza el abrasivo y compromete el acabado de la superficie, lo que después se traduce en problemas de adherencia de la pintura.
Es un punto donde el ahorro sale caro.
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Cuéntenos qué equipo tiene y qué le está pasando. Le respondemos con una propuesta concreta, no con un catálogo.